La historia de Frida Añez en Carabobo a partir de 1950

Este blog nos narra la historia de una mujer que marcó de forma única la cultura en Valencia, Estado Carabobo entre 1950 y 2000

28 de marzo de 2014

El destino de Harry Abend.

El destino de Harry Abend

La galería GBG Arts inaugura el domingo una muestra con sus relieves y esculturas.

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El creador venezolano expone piezas abstracto constructivistas en concreto (Fotos Adolfo Acosta)
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JESSICA MORÓN |  EL UNIVERSAL
jueves 27 de marzo de 2014  
Los minutos para conversar con Harry Abend (Polonia, 1937) resultan escasos. Es un hombre de anécdotas e historias. Muchas pudieran ser producto del destino. Él prefiere atribuirlas al azar.

El escultor, que inaugura el domingo una muestra homónima en la galería GBG Arts, era un refugiado de guerra. Sus primeros seis años de vida transcurrieron en Siberia. Junto a su familia, soportó los embates del frío y el hambre. Sin ilusiones ni expectativas, su inocencia aceptó los pesares.

"Hasta que mis papás se enteraron de que tenían un sobrino en Venezuela. Él nos mandó la visa y llegamos como inmigrantes a Puerto Cabello. Allí nos recibieron con helado. En este país el pueblo era muy generoso y hospitalario. Hasta me dieron educación gratuita", cuenta el creador, quien cursó sus estudios de primaria y bachillerato en el Liceo Andrés Bello.

Mientras estudiaba arquitectura en la Universidad Central de Venezuela -en paralelo- se hizo escultor. "Miguel Arroyo dictaba la cátedra de Plástica 1 y 2.En sus clases tallábamos piedra (porito). En casa, comencé a hacerlo por mi cuenta y a los pocos años ya acumulaba 100 esculturas. Vendí el carro para mandar a fundir tres piezas en bronce. Me arriesgué con una y la inscribí para participar por el Premio Nacional de Escultura en 1963. ¡Y gané!", comenta con nostalgia el artista tras explicar que en la época se decía que obtener ese reconocimiento era "pavoso". "Me decían que al ganar sucedía lo contrario: Se perdía la reputación y te quedabas sin trabajo", rememora.

Una vez más, la suerte jugó en su favor. Si existía aquello de "la pava", se revirtió. En 1969 le pidieron un trabajo escultórico en el altar, techo y cúpula de la sinagoga de la Unión Israelita, en Caracas. Ese mismo año talló un mural en el antiguo Hotel Caracas Hilton y en 1974 la Sala Plenaria de Parque Central. Para la década del 80, Abend era el artista designado para elaborar la fachada actual del Teatro Teresa Carreño.

En la GBG Arts una serie de 9 fotografías de la fallecida Bárbara Brändli-en blanco y negro y pequeño formato- retratan el proceso de construcción de la obra en concreto. A su lado, tres relieves abstracto geométricos elaborados en madera pintada se integran a la muestra. Una fila de once esculturas en ébano, algarrobo y samán negro completan la exhibición.

"Trabajo sobre el tronco con sus accidentes naturales (nudos, vetas y hendiduras). Me encanta la variedad de árboles que tiene Venezuela", dice el arquitecto, quien recreó una suerte de columnas, capiteles, pórticos y umbrales en madera. Abend confía en la nobleza de los materiales. Con una destreza sutil ha trabajado aluminio, hierro, bronce y acero. Incluso como orfebre, coqueteó con oro y plata para dejar su versatilidad sobre un cúmulo de joyas.

A propósito de la muestra, la galería GBG Arts también bautiza hoy el libro Los días pasan las formas vuelven, una publicación con  poemas de su hija Raquel Abend Van Dalen y ensayos de Adalber Salas Hernández, acompañados por fotografías de Paolo Gasparini, Luis Brito y Bárbara Brändli.

Abend confía en que el azar lo trajo a esta tierra. "95% de los refugiados muere de hambre, frío o enfermedad. Yo sobreviví en Siberia porque mi vida estaba en Venezuela".

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