La historia de Frida Añez en Carabobo a partir de 1950

Este blog nos narra la historia de una mujer que marcó de forma única la cultura en Valencia, Estado Carabobo entre 1950 y 2000

29 de marzo de 2015

Lectura Tangente 29 de marzo 2015: Pedro Téllez "Los poetas del cuatricentenario"



Vicente Gerbasi (Canoabo, Carabobo); 2 de junio de 1913 - Caracas, Venezuela; 28 de diciembre de 1992) y
José Rafael Pocaterra (Valencia (Edo. Carabobo), 18 de diciembre de 1888-Montreal (Canadá),18 abril de 1995)                                                                                    
En 1955 la ciudad celebró su aniversario, eran los tiempos de Pérez Jiménez y del gobernador Coronel Arroyo Ludert. Valencia 1555-1955 es el titulo del libro de José Vicente Pepper, que abre con Alonso Díaz Moreno seguido del Presidente constitucional . En sus páginas desfilan en fotografías los personeros de la burguesía nacional e importadora, la élite política y policial junto a la clase media valenciana, hombres, mujeres y niños (algunos niños que hoy son hombres de la oposición), coroneles, funcionarios, comerciantes. Nadie del pueblo. Como fondo los sitios históricos y las nuevas edificaciones del gobierno, edificaciones todavía en pie. Como en pie está el recuerdo de los rines de la Seguridad Nacional. Valencia 1555-1955 es el titulo de un álbum de fotos de Koch con textos de 


Pedro Francisco Lizardo (Bejuma, Carabobo, en 1920-Caracas 2001)que edita Cerveza Caracas. Allí no se retratan personas, solo paisajes donde lo urbano se equilibra con su entorno natural: la vista del lago, el monolito, río Cabriales, el teatro, la Virgen llorando, casa colonial, casa de urbanización, ateneo, Colegio de Médicos, y el distribuidor vehicular son una síntesis, sin gente, de esos cuatrocientos años.

Se invitó al escritor José Rafael Pocaterra al magno evento, quien como orador de orden recita ante el dictador y su público un discurso en verso: versos libres, como el arte, como la verdad, como mi pueblo un largo poema rebelde entre líneas, que empieza:

Todavía te irgues/ vieja de cuatrocientos años,/ vieja villa alconina;/ todavía te yergues /con ímpetus extraños/ asentando el talón en la Colina,/ entre la colcha-a-chazos/ de tu cielo de añil:/ los labios resecos, ácidos, la mirada un poco senil.../ Y bajo el manto de tus lutos/ penden tus pechos flácidos/ donde el hocico de los brutos/ agotó tu leche civil.

En el poema-discurso Pocaterra da cuenta de las vejaciones recibidas por la ciudad de parte de los caudillos de turno, entre los que menciona a Aguirre. La lista se detiene en Cipriano Castro pero el desafío está hecho. Escudado en su prestigio regresa a salvo a Montreal, donde morirá al siguiente mes. Sus restos son repatriados y el pueblo sale a la calle: 50.000 valencianos acompañan su féretro por varios kilómetros.

La ciudad recibió otro homenaje en ese mismo año. Nuestro poeta mayor Vicente Gerbasi publica su Tirano de Sombra y Fuego dedicado A la ciudad de Valencia, con motivo de su cuatricentenario . Está en la mitad de su vida, tiene cuarenta y dos años, ha publicado siete libros, entre ellos dos que le proporcionan ya un lugar en la literatura latinoamericana. Venezuela continúa su paso de lo rural a lo urbano, crecen las ciudades y el paisaje empieza a adquirir connotaciones nostálgicas. El petróleo inicia una modernización de acero y concreto armado, las autopistas conviven con el paludismo y la malaria. Se persigue a los sindicatos y el gobierno se retira de la OIT. Son frecuentes las detenciones. Valencia tiene perspectiva de Ciudad Industrial. En ese contexto aparece el Tirano de Sombra y Fuego.

El homenaje está constituido por 35 poemas, que más que crónica de Aguirre lo es del paisaje que le rodea. De la crónica a la leyenda, Lope de Aguirre ha sido personaje de muchos poemas, pero son Las Elegías de Varones Ilustres de Indias compuestas por Juan de Castellanos, las que le han proporcionado fama literaria desde el pasado. Pero a Gerbasi no le interesa tanto el personaje histórico, como las leyendas anónimas de Bejuma, Aguirre, Montalbán y Canoabo. El siguiente elemento a tocar es la elección del Tirano , el momento en el cual se publica. Al respecto dice: Lo escribí por dos razones fundamentales. Primero, porque el Tirano Aguirre es una vivencia: él pasa todas las noches cerca de Canoabo, por las sabanas de Aguirre, sale en fuegos fatuos, en caballos con sus jinetes por medio de la calle, los relámpagos caen y lo destruyen. De modo que eso para mí es importante. El Tirano Aguirre forma parte de mi infancia. Razón por la cual yo tenía que escribir un libro sobre el Tirano. No es un libro histórico, es un libro mítico. Ahora bien, cuando empecé a escribirlo lo primero que pensé fue en Pérez Jiménez. También nombro a Gómez en el poema .

Ahora que se conmemoran los 460 años de la fundación, en este 2015 de guerra económica, intentos de golpe y transición a una dictadura, o invasión extranjera. Celebremos en paz y democracia. La relectura de estos dos libros: Valencia, la de Venezuela, y el Tirano de Sombra y Fuego es un homenaje íntimo, reflexivo; homenaje estético, que con Gerbasi y Pocaterra podemos hacer a nuestra ciudad.

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